El Supremo limita a 75 litros cada repostaje en las gasolineras agrícolas

Un agricultor llena su tractor en el surtidor de la cooperativa Juan XXIII de Villafranco del Guadiana. :: HOY/
Un agricultor llena su tractor en el surtidor de la cooperativa Juan XXIII de Villafranco del Guadiana. :: HOY

Fijada por una cuestión de seguridad, las cooperativas no entienden esta exigencia que, subrayan, producirá atascos en los surtidores

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

Exigencia por ley de repostar un máximo de 75 litros de gasóleo agrícola durante un tiempo de tres minutos como mucho en cada operación. Los miles de profesionales del campo que se abastecen de carburantes a través de los surtidores o postes de carburantes instalados en las cooperativas deberán cumplir con esta limitación, aprobada por el Gobierno en julio de 2017 y validada por el Tribunal Supremo en un fallo fechado el pasado 21 de enero. Cooperativas Agro-alimentarias de España había acudido a la justicia para intentar cambiar la restricción y que, como hasta ahora, cada agricultor pudiera llenar el depósito de su vehículo agrícola sin tope alguno ni de litros ni de tiempo.

A ese tipo de obligaciones se les añaden otras. Entre ellas, sistemas de alarmas, circuitos internos de televisión, la supresión del mecanismo que fija el boquerel (boca de la manguera) o la implantación de un interruptor de paro de emergencia que permita el corte de corriente. También deben tener revisiones periódicas de detección de fugas.

«Todas esas exigencias técnicas las vamos a cumplir, se pueden entender aunque tenga su coste pero que el Supremo mantenga la limitación a 75 litros de carburante nos ha dejado a todos sorprendidos», explica Juan Francisco Blanco, presidente de la Sectorial de Suministros de Cooperativas Agro-alimentarias de Extremadura.

Las medidas se encuentran en el real decreto 706/2017 de 7 de julio. El Ejecutivo de Rajoy justificó su desarrollo en la búsqueda de una mayor seguridad en esas instalaciones.

A partir de ahora, no se podrá repostar más de 75 litros de una sola vez. Cuando se alcance esa cantidad, el agricultor deberá parar y, si quiere más carburante, debe retomar el proceso para llenar su vehículo como se hace habitualmente en un surtidor de una cooperativa.

«No tiene lógica para llenar vehículos de 100-200 litros. Ese límite no hará más seguro el servicio»

«La limitación a repostar 75 litros para los cooperativistas agrícolas no tiene lógica», agrega Blanco a HOY. «Es una traba injustificada que no va a conseguir más seguridad en esas gasolineras de las cooperativas y solo va a suponer colas más largas a la hora de llenar», añade.

Juan Francisco Blanco concluye que «no tiene tampoco lógica porque es ajena a la realidad del parque de vehículos industriales que desarrollan su labor en el sector agropecuario. Prácticamente todos cuentan con depósitos con capacidades superiores a los 200 litros, alcanzando la flota de camiones volúmenes superiores a los 500 litros».

Guerra comercial

La próxima semana se reunirán todas las federaciones de Cooperativas Agro-alimentarias de España para unificar una respuesta común a la sentencia del Supremo. «No sé si se puede seguir recurriendo. Supongo que es más fácil que el legislador cambie esa limitación... no sé. Lo único que sé es que pagamos los agricultores un duro conflicto entre las estaciones de servicio clásicas y las 'low cost' o desatendidadas», lamenta el dirigente de Cooperativas Agro-alimentarias.

Se refiere a que el real decreto gubernamental impone actuaciones no solo a las gasolineras de las cooperativas del campo sino también a las desatendidas, categoría en la que se encuadrarían los surtidores de las cooperativas agrícolas.

Desde la Asociación Nacional de Estaciones de Servicio Automática se ha aplaudido de forma entusiasta las obligaciones de reforzar los sistemas de seguridad en las gasolineras desatendidas, entre ellas, las limitaciones de repostaje. «Con la limitación de 75 litros no se gana en seguridad y se pierde mucho en tiempo. Es un daño colateral para los agricultores dentro de una guerra comercial muy dura que tienen dos partes», remata Blanco.