Trabajador de Inquiba, una empresa familiar en Extremadura. / HOY

La supresión del impuesto de donaciones a los hijos se aplicará desde enero

La Junta también aprueba rebajar el impuesto de matriculación al vincular los tipos mínimos a los marcados por el Gobierno

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

La Junta elimina de facto el impuesto de donaciones en Extremadura. El Consejo de Gobierno celebrado esta mañana en Mérida ha aprobado un decreto ley que incluye la bonificación del 99% hasta 300.000 euros en el traspaso de padres a hijos y de hasta 450.000 en el caso de que sea la donación a un hijo con discapacidad. La bonificación se aplica con carácter retroactivo desde este mes de enero. Las cuentas del Gobierno autonómico es que por este concepto las arcas públicas de la Administración regional dejarán de ingresar dos millones de euros en este año.

Este era un compromiso del presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, tras el debate del estado de la región pero que no se ha puesto en marcha en este primer trimestre porque no había informe del Consejo de Estado sobre la ley de mejora de respuesta administrativa que lo iba a establecer. En vista del retraso de esa ley por no estar aún ese informe, el Ejecutivo regional ha decidido incluir esa exención impositiva a través de un decreto le. «Es una buena noticia porque armoniza el impuesto en Extremadura con el de otras regiones y porque facilitará la transmisión de empresas de padres a hijos. Era un compromiso específicamente del presidente de la Junta con la Asociación de la Empresa Familiar y se va a cumplir de manera inmediata», ha indicado el portavoz del Gobierno regional, Juan Antonio González. Será una forma, ha agregado, de inyectar más liquidez y mejorar la competividad de empresas familiares y también de las pymes.

El efecto de esa bonificación, casi supresión del impuesto, es evidente. En estos momentos, si un padre le dona a su hijo 250.000 euros, tiene que pagar por el tributo de donaciones 42.316 euros. A partir de ahora, solo deberá abonar por ese impuesto 427 euros. Como ha expresado González, la aplicación de la bonificación tiene carácter retroactivo en todas las operaciones realizadas a partir del pasado 1 de enero.

A partir de los 250.000 euros y hasta los 600.000, se aplicará la bonificación del 50%.

De otro lado, el Gobierno regional también modifica otro impuesto, el de matriculación. La Junta adaptará –rebajará en unos casos, en otros los subirá conforme a una ley estatal – los tipos mínimos que hasta ahora debía pagar un contribuyente a los establecidos por el Gobierno, que cogestiona este impuesto.

Según especificó la Junta en nota de prensa posterior al Consejo de Gobierno, se modifican los tipos de gravamen correspondientes a aquellos vehículos con mayores emisiones de C02 (dióxido de carbono) o de más elevado valor.

Para el resto de vehículos se aplicarán de los tipos de gravamen generales establecidos en la ley de impuestos especiales de 1992. El nuevo procedimiento de medición de gases contaminantes provoca en estos momentos el aumento de las calificaciones de dióxido de carbono. Esto quiere decir que determinados vehículos que anteriormente estaban exentos con las nuevas mediciones pasarán al tramo siguiente y tributarán a un tipo del 5,20%.

Para adaptar la carga impositiva al nuevo sistema de medición, el Gobierno extremeño «mantiene el aumento del tipo de gravamen exclusivamente a los medios de transporte más contaminantes», subraya el Ejecutivo.

Esta medida entrará en vigor a lo largo de los meses de verano, todavía sin especificar, dependiendo de cuándo salga publicado en el Diario Oficial de Extremadura.