Herrera del Duque probará un sistema de recogida de basuras puerta a puerta

Dos vecinos de Casar de Cáceres con los nuevos cubos de recogida de basuras./Lorenzo Cordero
Dos vecinos de Casar de Cáceres con los nuevos cubos de recogida de basuras. / Lorenzo Cordero

La Consejería de Medio Ambiente y Rural destina 370.000 euros a la compra del material necesario para llevar a cabo un proyecto piloto

Juan Soriano
JUAN SORIANO

Un cubo para desechar restos orgánicos, otro para realizar la entrega de este material y otro más grande para otros productos reciclables. Estos dos últimos contarán con un código que servirá para hacer un seguimiento cuando el servicio de recogida acuda al domicilio o la tienda en cuestión para retirar la basura. Para ello, un lector óptico permitirá recabar los datos de cada usuario, que también podrá llevar desechos de otro tipo a un punto limpio al que accederá con su propia tarjeta identificativa.

La Consejería de Medio Ambiente y Rural de la Junta de Extremadura quiere poner en marcha en la región este sistema de recogida puerta a puerta, para lo que ha puesto en marcha un proyecto piloto en el que participarán las localidades de Herrera del Duque, La Albuera, Entrín Bajo y Valverde de Leganés en la provincia pacense, y Casar de Cáceres y San Martín de Trevejo en la cacereña. Con ese fin, destinará 370.000 euros a la compra del material necesario para empezar el próximo año.

Como recoge el pliego de condiciones de este concurso de suministros, el Plan Integrado de Residuos de Extremadura (Pirex) 2016-2020 se marca como reto cumplir con los objetivos marcados por las directivas europeas y las normas nacionales, entre los que se recoge que antes del año 2020 se debe destinar a la reutilización al menos el 50% en peso de los residuos domésticos y comerciales de papel, metales, vidrio, plástico y otros.

Para alcanzar ese objetivo se considera imprescindible mejorar en cantidad y en calidad la recogida selectiva efectuada por los municipios. Con ese fin, la Junta de Extremadura quiere impulsar un sistema de recogida puerta a puerta, según el cual el generador del residuo realiza la separación en origen, tal como se plantea actualmente. Pero en lugar de depositar cada tipo de basura en un contenedor específico (amarillo para envases, azul para papel y cartón, etc.) se propone un sistema de recogida en cada domicilio o comercio de acuerdo con un calendario y un horario establecido.

La propuesta señala que en las zonas donde se ha implantado este sistema se ha demostrado una mayor sensibilización de los ciudadanos, lo que ha permitido disparar la cantidad de residuos destinada a su reutilización. Se cita expresamente el caso de Italia, que ha llegado a superar a los países del norte de Europa, tradicionalmente a la cabeza en materia de reciclaje.

Además, señala que la Comisión Europea prevé aprobar nuevas directivas que convertirán en obligatoria la recogida separada de biorresiduos, que son los que están formados por restos de poda y jardinería, así como de alimentos y desechos de cocina. La reutilización de estos materiales permitiría elaborar un compost de alta calidad, que se considera muy útil como abono, y al mismo tiempo se disminuiría el depósito de basuras en los vertederos.

30.000 cubos y tarjetas

La propuesta del proyecto piloto de la Junta es que cada vivienda cuente con un cubo de diez litros con doble fondo para la recogida de materia orgánica, un contenedor de veinte litros para la entrega de estos residuos, otro de cuarenta litros para la entrega del resto de fracciones (papel, cartón, envases, vidrio...), bolsas de diez litros elaboradas con material reciclable y una tarjeta de identificación. En cuanto a los comercios, plantea que dispongan de contenedores de 60, 90, 120 o 240 litros, también identificados, así como bolsas de la misma capacidad.

Además, en cada localidad existirá un área de acceso restringido, o punto limpio, que servirá para la recogida de los residuos de núcleos diseminados o de origen doméstico que no puedan ser retirados puerta a puerta. Deberán contar con un sistema que permita la entrada controlada a los usuarios.

El concurso está destinado a la compra del material necesario, excepto las bolsas elaboradas con material desechable, que se licitarán en un contrato aparte debido a que tienen caducidad y a que su entrega se realizará de forma dinámica.

El pliego de condiciones establece para la selección en viviendas el suministro de 9.500 cubos de diez litros, 9.500 de veinte litros y 9.500 de cuarenta litros, así como 19.000 tarjetas identificativas por radiofrecuencia para instalar en los dos últimos tipos. Contarán con un código que aportará información sobre el municipio en cuestión, la capacidad del cubo, el tipo de residuo y el número de usuario. El presupuesto de este lote es de 160.930 euros.

Un segundo lote está centrado en la adquisición de contenedores para la recogida puerta a puerta en los comercios de las cinco localidades que han decidido sumarse a la iniciativa. Se destinarán a los establecimientos de hostelería, restauración y catering, ya que se trata de los principales generadores de residuos.

En concreto, se plantea para materia orgánica la compra de 55 contenedores de 60 litros para desechos de cocina, así como 190 de 120 litros y 240 litros para aportación en la calle. Para papel y cartón, vidrio, envases ligeros y otros restos se requieren 765 contenedores de 60 a 240 litros. Todo este material, excepto los destinados a cocina, deberá contar también con tarjetas identificativas. El coste de este apartado asciende a unos 50.000 euros.

Por último, el adjudicatario deberá contar con un sistema de seguimiento basado en las nuevas tecnologías. Contendrá lectores de tarjetas identificativas (algunos manuales y otros instalados directamente en los camiones de recogida), electrónica para los vehículos y una plataforma de integración que facilitará los datos a los ayuntamientos participantes, a las empresas gestoras y a la Junta de Extremadura. Asimismo, se requiere un sistema de control de acceso a áreas cerradas, que también contarán con equipos de videovigilancia. Por último, 9.500 tarjetas para permitir a los usuarios la entrada a estas zonas.

Esta dotación tecnológica permitirá realizar un seguimiento de las rutas de recogida por vehículo, así como conocer la entrega de contenedores por usuario, los vaciados de cada tipo y actividad, accesos a áreas cerradas, etc. Este lote tiene un coste de cerca 160.000 euros. En todos los casos el plazo de entrega es de seis meses a partir de la adjudicación, prevista para el primer trimestre del próximo año. De ese modo, la Administración regional podrá disponer del material necesario para el proyecto piloto en la segunda mitad de 2019.