José María Sánchez Montalbán, un médico talarrubiense por tierras de Portugal

José María Sánchez, en el hospital donde trabaja (Foto: Cedida)
GENTE CERCANA

José María Sánchez Montalbán, José Mari para la familia, Chema para los amigos, es el hijo menor de Pepa y José María. Es médico nefrólogo que trabaja en el Hospital Amato Lusitano, de Castelo Branco (Portugal). A pesar de ello es bastante frecuente verlo por nuestro pueblo pues Chema nació hace cuarenta y siete años en Talarrubias y se siente orgulloso de ser talarrubiense. Los más viejos del lugar recordarán que su abuelo Cesáreo llegó a ser en su día alcalde de nuestra localidad.

Estudió EGB en el C.P. Fernández y Marín, el bachillerato en el instituto local, entonces llamado 'Virgen Coronada', y la carrera de Medicina en Badajoz. Al aprobar el MIR se especializó como nefrólogo en Cáceres. Como él dice "su formación médica es 100% extremeña".

Diferentes lugares lo han visto ejercer como médico. Ya comenzó como alférez médico en la mili en Berga (Barcelona). Luego hizo suplencias de medicina general en distintos pueblos de nuestra comarca, incluido Talarrubias, hasta que aprobó el MIR y se marchó a Cáceres. Tras terminar este, trabajó en centros de diálisis de Almería, Cáceres y Plasencia. En la capital andaluza conoció a la que es su mujer, Cecilia, una madrileña de raíces almerienses, que también es médico. Desde enero del 2001 ejerce como nefrólogo en el hospital de Castelo Branco, con un paréntesis de seis meses en el 2002 en el que volvió al Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres.

Entre sus aficiones están la lectura, la bici, y la pesca, y últimamente "running". Lejos queda aquella afición de adolescencia a la que él denominaba 'arqueología casera' con la que buscaba visitar y saber la historia de algunas de las ruinas que nos rodean, como el Templaero, las ermitas de San Bartolomé y Santa Brígida, o las pinturas rupestres de la sierra de Peloche. En una de estas expediciones junto a sus dos compañeros de andanzas, Pepe y Miguel Ángel, encontraron un anillo y otros objetos con filamentos de oro, que fueron donados posteriormente al Museo Arqueológico de Badajoz.

Para saber algo más de Chema le hemos hecho unas preguntas:

¿Por qué estudiaste Medicina? Desde la etapa del instituto me atraían las ciencias biológicas y sentía mucha curiosidad por descubrir los 'entresijos' del cuerpo humano y su funcionamiento. Y era bonito pensar que con esos conocimientos se consiguen diagnosticar enfermedades y sobre todo curar personas, o por lo menos intentarlo.

¿Por qué la especialidad de Nefrología? No hay un motivo concreto, pero me gustaban más las especialidades de Medicina Interna que las de Cirugía, por aquello de estudiar al paciente y llegar a unos 'diagnósticos brillantes'. La nefrología era una especialidad relativamente joven, y con dos particularidades que me gustaban: una, que está muy ligada a la Medicina Interna, y la otra es que dispone de unos medios técnicos que consiguen substituir la función renal (diálisis). Además es la especialidad en la que más trasplantes de órganos se realizan.

Tu primer trabajo tras la especialización fue en Almería y marcó tu vida ¿no es así? Así fue. Al terminar el MIR y no poder quedarme a trabajar en Cáceres, envié mi curriculum a muchos sitios. Me llamaron de un centro de hemodiálisis de Almería. Curioso destino pues allí conocí a mi mujer Cecilia. Al cabo de un año volví a Extremadura.

¿Cuándo decides irte a Portugal y por qué? Después de 5 años trabajando en centros de hemodiálisis tenía ganas de volver al trabajo de hospital. Me enteré que buscaban especialistas para una ciudad de Portugal próxima a la frontera con España, llamada Castelo Branco. Después de meditarlo bien con mi mujer acabamos por tomar una de las decisiones más importantes de nuestra vida como fue salir de nuestro país.

¿Costó mucho adaptarse al nuevo país? La adaptación fue paulatina. Contamos con la ayuda de un paisano cauriense afincado en Castelo Branco, José Mª , que nos ofreció una valiosa ayuda en los primeros meses. En cuanto al idioma portugués hay que reconocer que leerlo es más fácil que hablarlo o entenderlo. En poco tiempo se consigue comprenderlo razonablemente bien, pero hablarlo es otra historia, pues la fonética es bastante complicada. Podemos decir, que después de estos 12 años, seguimos hablando 'portuñol', eso sí cada vez más mejorado. Nuestros dos hijos, Cecilia y José Alberto, hablan perfectamente el castellano y el portugués. Nosotros les vamos corrigiendo el primero y ellos nos ayudan con el segundo.

¿Nos puedes contar alguna anécdota sobre esa adaptación? Uno de los primeros días fui a una papelería a comprar un impreso oficial para un certificado médico. La señora de la tienda se nos quedó mirando, agarró una libreta grande, de las de muelle, y arrancó una hoja que nos vendió por 30 escudos. Yo cogí la hoja con dos dedos y con los ojos muy abiertos la miré por todos sitios buscando algún indicio de documento oficial, que no encontré. Pagué religiosamente la hoja y me fui con ella a un colega español que trabajaba en el hospital para que me pasara el certificado que necesitaba para el contrato. Este se rio estrepitosamente cuando le conté los hechos pues en Portugal el 'atestado médico' no precisa un documento oficial como en España, sino que se pasa en cualquier hoja de papel.

¿Qué funciones tienes en el hospital actualmente? Soy médico del servicio de Nefrología, formado actualmente por un Jefe de Servicio, 5 adjuntos y un residente. Hubo un tiempo en que éramos sólo 3 nefrólogos y teníamos repartido el trabajo en 3 áreas. Fui durante unos años el responsable del área de Internamento (hospitalización) pero ahora actualmente hacemos un poco de todo.

¿Qué diferencias hay profesionalmente entre España y Portugal? Hay pocas. La organización del horario de trabajo es algo diferente pues se trabaja prácticamente todas las tardes, y porque dentro del horario de cada médico existe un periodo semanal de urgencias de 12 horas (de las 8 hasta las 20 horas). Todo lo que se sale de ahí se consideran horas extraordinarias, bien en presencia física o localizado.

¿Te has planteado volver a España? No descartamos volver a España algún día, pero me parece difícil que consigamos trabajar, mi mujer y yo, en un mismo hospital como ahora estamos en Castelo Branco. Volví a Cáceres en el 2002 con un contrato temporal de trabajo. Resultaba muy problemático estar separados de la familia pues, además mi mujer comenzaba entonces la especialidad de Medicina Interna.

¿Cómo es tu vida un día cualquiera? De lunes a viernes pasamos el día en el Hospital y lo que queda de la tarde se consume en llevar a los niños a las diferentes actividades extraescolares. Los viernes solemos ir con los peques a comer fuera de casa. Los fines de semana, cuando no vamos a Talarrubias, aprovechamos para descansar en casa, hacer las compras de la semana, pasear, ver Tv, leer, y yo particularmente a hacer un poco de deporte. También hay tiempo para ir a cenar con los amigos.

¿Cuáles son tus mejores recuerdos de cuando vivías en nuestro pueblo? Son muchos y están más ligados a la infancia y a la adolescencia, ya que salí de Talarrubias con 18 años. De mi infancia destaco los días de escuela y los amigos, los paseíllos en bici, las historias que contaban mis abuelos, las matanzas, con todo su ritual y ese olorcillo tan característico que impregnaba el pueblo en el mes de diciembre, y por supuesto leer las aventuras del Jabato y del Capitán Trueno en las siestas del verano. De la adolescencia el instituto, las primeras fiestecillas e idas a las discotecas de "Benito" y de "la Irene", los días de San José en los que cogíamos las bicicletas para comernos el bocadillo y la tortilla en el campo, y aquellos días de pesca con los amigos.

¿Qué echas de menos de Talarrubias? ¿Cada cuánto tiempo sueles venir? Lo que más se echa de menos cuando estamos lejos de nuestra tierra son la familia y los amigos que allí dejamos. Solemos ir con frecuencia porque a mis hijos siempre les ha encantado Talarrubias. Han pasado gran parte de los veranos con los abuelos, tíos y primos. La niña, Cecilia, 'se inició' en la peñas de las fiestas de Agosto el pasado año. Se lo pasó muy bien y quiere repetir los próximos años. Y el pequeño, José Alberto, no tardará mucho en integrarse también en alguna peña.

Tema crisis en Portugal. ¿Cómo ha afectado la crisis en el país vecino? Allí la situación económica es pésima, peor que en España. El salario mínimo es más bajo. Las medidas de austeridad derivadas del rescate de FMI se notan en recortes salariales, aumento del paro, descenso del consumo y subida de impuestos.

¿Y a nivel de tu trabajo? Allí existen las llamadas "tasas moderadoras" por utilizar los servicios de salud, o sea que un paciente paga por ir al médico de familia, consulta de especialidad o a Urgencias. Esas tasas subieron de forma desorbitada y andan sobre los 17,5 euros por episodio de urgencias, unos 7 por consulta de especialidad y unos 3-4 por la del médico de familia. Además se paga una parte proporcional de los análisis y demás exámenes complementares. El tope máximo está en unos 50 euros. Por ello muchos pacientes faltan a las consultas porque no pueden costearse el transporte y las consultas. Además muchos tienen dificultades para adquirir los medicamentos. En ese sentido se ha impuesto el uso de medicamentos genéricos, por ser más baratos y asequibles. Para los médicos hay muchas llamadas para 'un uso racional' de los recursos (diagnósticos y terapéuticos), pero tengo que admitir que en general no afecta a la calidad del servicio prestado, en contra de lo que se pueda oír a veces en los medios de comunicación.